… Los ángeles están dispuestos a auxiliar a cualquier persona en todo momento, y como habitan en el mundo del pensamiento, van de un lugar a otro con una rapidez instantánea. De su corazón, salen dos poderosos rayos de luz que van hacia su espalda; ésta es la razón, por la que generalmente se piensa que cuentan con alas. Los Ángeles son seres de luz que evolucionan mediante el servicio. Esta es la principal razón por la que, ante las dificultades del hombre en la Tierra, éstos se apresuren a prestarnos ayuda.
Los demonios o ángeles caídos obedecen a un ser superior, el Diablo, conocido también como Satán (nombre que quiere decir malvado), como Lucifer y Belcebú. Los Ángeles caídos perdieron la gracia otorgada por el Creador, pero incluso así conservan alguna buena parte de sus dones y los poderes concedidos a todos los Ángeles, que distinguen como superior a su naturaleza de la de los hombres. Los demonios, además de enfrentarse con los Ángeles, ejercen su labor también e el mundo terrenal, pues pueden tentar al ser humano con mil engaños y se esfuerzan por conducirlo por el camino torcido del mal. Tienen la capacidad de provocar graves trastornos en las facultades humanas, por medio de la obsesión y la posesión.
Se han enfrentado, y se enfrentan todavía, a los Ángeles de la corte celestial y son también los guardianes de los infiernos, guías abyectos en el momento de la muerte…
martes, 16 de octubre de 2007
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